ALTA EN EL CIELO – CONCURSO BIENNAL VENECIA 2020

El 2020 llego a nosotros, y aquellos ideales proyectados sobre los espacios y las ciudades argentinas, para este icónico año, comenzaron a ser cuestionados. El crecimiento masivo de las ciudades, las urgencias espaciales y la sociedad de la información, requieren re-pensar territorios de posibilidades donde desarrollar nuevas colectividades, con respuestas globales a problemas globales trabajando desde nuestro contexto.
La curaduría presenta para este envío oficial, una mirada propositiva, que se vincula al lema que plantea el curador general de la Bienal: “¿Cómo viviremos Juntos?”. Alta en el Cielo propone una experiencia tanto sensorial como expositiva, el espacio se utiliza aquí como herramienta para comunicar desde lo corporal y lo conceptual. Se piensa un pabellón participativo, en donde la experiencia propuesta a los visitantes lo vuelva inclusivo, extendiendo el diálogo no solo a arquitectos, sino que a la comunidad en general. Apelando a que, desde lo experiencial, quienes interactúen allí, se cuestionen y reflexionen a cerca de los fundamentos que abren el juego para pensar nuevas posibilidades espaciales de cara al futuro.
Los conceptos fundamentales para esta curaduría ponen foco en el Espacio Aéreo, la reflexión sobre los límites y el soporte en la arquitectura y la ciudad. La intervención que se propone es experiencia y es espacio aéreo, definido por superficies livianas que contienen sublimadas sobre ellas una selección de imaginarios y reflexiones de diferentes colectivos y estudios de arquitectura de nuestro país. Los imaginarios seleccionados indagan sobre estos tres principios abstractos para responder a la pregunta del arquitecto Hashim Sarkis. Se parte de esta triada ideal para materializar el pabellón, pensando el mismo como soporte museográfico de la propuesta.
Se decide destacar el trabajo de colectivos y grupos de arquitectos, ya que la producción que actualmente se desarrolla en conjunto con la sociedad es primordial para obtener propuestas participativas. Este modo de accionar cuestiona los valores y contenidos sobre el cómo viviremos juntos, sobre como habitaremos en comunidad y cuáles serán las nuevas formas de apropiarnos del espacio. Alta en el cielo trabaja el espacio aéreo, junto a la ciudad actual, siendo capaz de incorporarla, de no arrasarla, de respetarla. Mostrar al mundo estas ideas, estos paisajes de superposición y acumulación, enraizados al espacio y a la actividad colectiva, que genera una sociedad inclusiva, diversa e integrada.
Espacio Aéreo.
Hacia nuevas apropiaciones del contexto.
Se propone explorar este espacio de posibilidades, que fue, es y será disparador de diversos imaginarios sobre como viviremos mañana. Es la capa superior hacia donde crecerán las ciudades para no seguir extendiéndose en el territorio, se entiende aquí como sinónimo de espacio colectivo. Lo aéreo como objeto de estudio para comprender nuevas apropiaciones del contexto, en una comunidad más armoniosa, en un espacio con la capacidad de traspasar los límites de la individualidad y el tiempo, coexistiendo desde el presente con el pasado y el futuro.
Desde lo etéreo, lo sutil, lo sublime se propone intervenir lo que existe, de este modo, el pabellón propuesto, es un volumen liviano, compuesto por sucesiones de capas suspendidas en el aire. Se re significa allí, en la Sala de Armas del Arsenal de Venecia, ese espacio de posibilidades, el continuum espacial que las ciudades nos brindan para volver a imaginar cómo viviremos juntos.
Se destacarán aquellas propuestas argentinas realizadas desde el comienzo de la década del 2000 (considerada la nueva era de la información), generadas por grupos colectivos que piensan el espacio aéreo como un tejido urbano y territorial más conectivo para habitar el mañana en comunidad.
Transparencia.
Hacia nuevas formas de apropiarse del límite.
En tiempos de información masiva sin filtro, los duros límites que cercan la individualidad y la propiedad privada, requieren ser cuestionados, para volver a vivir juntos, creando espacios que permitan encontrarnos con el otro. Cuando la tradición es interpelada por lo global, se generan nuevas formas de accionar, en argentina se han comenzado a resolver problemas globales, con soluciones globales, como las de re-pensar los límites a la hora de hablar del espacio.
Nuestras ciudades y espacios exigen cada vez con mayor frecuencia que sus límites se desvanezcan para poder generar nuevos diálogos. Mediante la experiencia que ofrece el pabellón se pone de manifiesto la necesidad de tratar los límites de una manera más sutil, de apropiarlos, de habitarlos, de incorporarlos en el recorrido, de poder atravesarlos, tocarlos, sentirlos y entender que ello celebrara el encuentro, el espacio colectivo, junto a una nueva y diversa comunidad.
La arquitectura hace visible en su interior las siluetas de los visitantes, vinculándose por medio de él, sucediendo en el espacio una performance artística. Los límites cuentan no solo desde la experiencia hípica, sino que en ellas se encontraran sublimadas propuestas de colectivos y grupos de arquitectos sobre imaginarios que abren la discusión sobre como viviremos juntos.
Soporte.
Hacia un nuevo contacto con el tejido urbano y territorial.
En Argentina, el crecimiento espontáneo de las ciudades, el déficit habitacional y la necesidad de infraestructuras públicas/privadas, requieren la utilización de la menor cantidad de recursos materiales para obtener la mayor ocupación del espacio posible en menor tiempo. En esta carrera por crecer y ocupar el territorio el soporte se vuelve un factor fundamental para establecer un diálogo respetuoso entre el espacio existente y el espacio que vendrá.
Alta en cielo incorpora esta necesidad y hace visible este dialogo entre el edificio patrimonial y la intervención contemporánea, propiciando una mirada compleja y atemporal, donde coexisten ambas espacialidades, dando respuesta a una problemática mundial actual.
La mirada puesta sobre el soporte aporta al entendimiento del nuevo paisaje de superposición, que se vuelve posible mediante estructuras sutiles, que posibilitan espacios diversos, recorridos libres y programas múltiples, adaptándose a estructuras existentes sin dañarlas, que fortalezca el vínculo físico para sentar las bases de una nueva comunidad colectiva.
Visibilizar el trabajo de arquitectos argentinos sobre el uso del soporte como herramienta para romper estructuras impuestas y pensar desde una manera des jerarquizada y flexible, la inserción de este nuevo contexto, en respuesta a las problemáticas mencionadas con anterioridad.
Conclusión.
Nuevas preguntas, distintas respuestas.
La sinergia entre la arquitectura y la comunidad puede cambiar el mundo, esa energía posee aquí el poder para hacerlo. El espacio global más cercano que tenemos, es el que nos cobija bajo el manto del cielo, que nos une y nos transforma en ciudadanos del mundo, es allí donde reside la respuesta a la pregunta ¿cómo viviremos juntos?
Alta en el cielo deja de lado el ego y la individualidad para sumarse a la lucha contra las problemáticas globales desde lo desconocido, ya que se desea generar preguntas en busca de múltiples respuestas. Es una experiencia que toma a la Bienal de Arquitectura como canal para visibilizar el trabajo colectivo que desde nuestro contexto brinda respuestas globales, participativas e inclusivas.

Autores:
Agustín Willnecker , Ivan Ferrero, Mateo Unamuno, Gonzalo Perrote.

Fecha_ JULIO 2020

Ubicación_ CÓRDOBA, ARGENTINA